12 Dec, 2008

Un Tribunal de Colonia sorprendió al llamar a un perro al estrado en un juicio por problemas de alquiler.
“Normalmente no está permitido el acceso a animales, pero en este caso hicimos una excepción”, explicó una portavoz judicial sobre el testigo, Clyde, un macizo bulldog americano.
En el proceso, la propietaria de un piso demandó al inquilino por vivir con un perro contraviniendo la expresa prohibición contenida en el contrato de alquiler.
El locatario Ralf Urban, de 33 años, dice que el perro vive con su madre, Margarethe, de 71 años, en el piso contiguo. Ella tiene un contrato mucho más antiguo que el de su hijo que permite tener perros.
El abogado de la propietaria, Rolf Küssner, pidió que se citara a Clyde para demostrar que el can no hacía caso a las órdenes de la señora. “Y en verdad fue así. Si hay alguien que lo puede dominar es el señor Urban…” dijo.
Ralf Urban desmiente la versión del abogado y afirma que el perro acató las órdenes de su madre. El abogado de Urban, Thomas Wider, calificó la demanda de “malintencionada y antisocial”. “Una cosa así no se hace, y menos en las navidades”.
Fuente: La prensa
Si te gusto este post, te invitamos a que lo compartas: